Duerme con la cabeza en Francia y los pies en Suiza en el Arbez Hotel


¿Te gustaría dormir en dos países a la vez? ¡No te pienses que estamos locos! Podrás hacerlo en el Arbez Hotel, un curioso establecimiento hotelero que se encuentra en La Cure, un pequeño pueblo situado mitad en Francia, mitad en Suiza.

Gracias a su ubicación, justamente sobre la frontera, el hotel permite a sus huéspedes poder dormir, literalmente, con la cabeza en Francia y los pies en Suiza. Probablemente es el único hotel transfronterizo en Europa y uno de los pocos que existe en el mundo, por lo que alojarse en el Arbez es una experiencia única. Pero, ¿por se encuentra ese hotel justo en la frontera de dos países?

Un hotel con historia

Los inicios de este curioso hotel se remontan a finales del siglo XIX, ya que el edificio de tres plantas, ya construido entonces, no se vio afectado por la entrada en vigor de la demarcación fronteriza. Así, el dueño en ese momento decidió hacer un bar en el lado francés y una tienda en el suizo. Más tarde, en 1921, Jules-Jean Arbeze compró el edificio y lo transformó en el hotel Franco-Suisse, que, como puedes ver, sigue funcionando nueve décadas después.

Refugio durante la guerra

Como puedes imaginar, un hotel de estas características ha vivido muchas experiencias curiosas. Durante la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, Francia fue ocupada por la Alemania nazi, mientras que Suiza se mantuvo neutral. Así, los solados alemanes solo podían estar en la parte del hotel situada en suelo francés y, como para subir a los pisos superiores era necesaria la escalera, que se iniciaba en territorio suizo, las plantas superiores sirvieron como refugio para los fugitivos y la resistencia.

Un pequeño hotel de montaña

Por lo demás, el Hotel Arbez no es nada del otro mundo: un pequeño establecimiento de dos estrellas, de estilo alpino, con vigas de madera y una cocina rural. El entorno sí que es digno de ver: a cien mil metros de altitud y frecuentado por excursionistas y esquiadores, los paisajes son verdaderamente maravillosos.

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