Långholmen, un hotel en una cárcel

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Existen en el mundo hoteles verdaderamente raros y originales y, en lo que se refiere a alojarse en antiguas cárceles reconvertidas en alojamientos hoteleros, ésta no es la primera referencia que tenemos. De hecho, ya se hizo un repaso en este blog por los hoteles carcelarios más destacados.

El hotel del que quiero hablaros hoy, el Långholmen, está en la isla del mismo nombre, en pleno centro de Estocolmo y se dibuja como una opción real para alojarnos si algunas vez viajamos a la capital sueca (no dejéis de hacerlo, porque es una ciudad maravillosa, en mi modesta opinión).

Celdas completamente reformadas


El Långholmen se ubica en lo que fue una antigua cárcel que se abrió en 1840 y se cerró en el año 1975, y es, sin duda, el escenario perfecto para saber lo que significa “dormir entre rejas”. A pesar de todo, las celdas son acogedoras, mucho más de lo que es corriente esperar en un centro penitenciario al uso. El Långholmen ofrece habitaciones con camas confortables y con todas las comodidades. Además, las celdas pueden ser individuales o dobles.

Entre las instalaciones destaca el restaurante “Finkan” (“El carcelero”) en el que podréis probar una exquisita muestra de la gastronomía sueca. Además, desde el propio hotel se proponen actividades para los huéspedes como visitar el museo “From crime to chains” (“Del crimen a las cadenas”), que repasa la historia de la cárcel desde hace más de dos siglos.

Un entorno muy natural


Ya hemos mencionado que el hotel se localiza en la isla Långholmen, una de las muchas que conforman la ciudad de Estocolmo, y que es conocida por su entorno verde y natural, del que también podréis disfrutar si elegís este curioso alojamiento.

Además de estar rodeado por parques y zonas verdes, la playa está a tan sólo 100 metros del hotel. Y si lo que os apetece es conocer el centro de Estocolmo, sólo tenéis que cruzar el puente Långholm y estaréis en la zona más bulliciosa de la ciudad.

1 comentario

  1. Me encanta! Siempre he tenido curiosidad por cómo sería dormir en una cárcel, aunque en este caso es un hotel tan lujoso que no sería lo mismo. De todas formas, me encantaría probarlo!

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